martes, 20 de enero de 2015

No todo es lo que parece...

Jamás había sentido algo asi por otra persona. Era un sentimiento totalmente nuevo, extraño, tan desconocido que se volvía excitante.
Siempre vio algo en él que le hizo plantearse cosas, pero no pensó que podría llegar hasta este punto. Hasta el punto de dar igual lo que hiciera o dijera porque, fuera lo que fuera, siempre iba a interpretarlo con los sentimientos que tenia hacia él.
Hasta el punto de no poder ni notar su presencia porque lo que sentía por su cuerpo era demasiado fuerte como para estar siquiera en la misma habitación.
Hasta el punto de querer que centrara las conversaciones para poder expresar todo lo que pasaba por su mente sobre él.
Hasta el punto de querer perderlo de vista para siempre.

Hasta el punto de poder admitir claramente que era la mayor historia de odio jamás contada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario