domingo, 23 de mayo de 2010

Vallecas en blanquinegro


Otra final para la Unión. Otra vez fuera de casa. Pero esta vez estará arropada por un gran número de seguidores charros. Vallecas es el desplazamiento más cercano, y más cómodo, que tiene la afición salmantina para estar con su equipo. Madrid está a poco más de dos horas en tren, a algo menos por carretera; es un visto y no visto. Ante esta cercanía y la delicada situación del equipo, muchos han sido los unionistas que se han decidido a apoyar esta tarde a su equipo en el Teresa Rivero. El Rayo envió cerca de 600 entradas, que ya se han vendido, a las que hay que añadir las que se reitren en las taquillas del propio estadio en el día de hoy. Se habla de una cifra cercana a los 1.000 salmantinos hoy en Vallecas.

Me gustaría estar allí, dando mi ayuda al equipo apra salvar la categoría, disfrutando de un ambiente que seguro será espectacular. Pero no ha podido ser, no es fácil.
Solo he seguido a la Unión fuera de casa en una ocasion (sin tener en cuenta la pretemporada en Guijuelo, claro) y fue precisamente en Vallecas la temporada pasada. Increible. Es completamente distinto vivir un partido en casa o fuera, y mucho mejor cuando el desplazamiento tan masivo como en este caso. No estas en tu sitio, es un territorio hostil (deportivamente hablando), un campo enemigo. El equipo tiene, por lo general, más dificultades para hacer su juego y sentirse cómodo. El aliento, la voz, los cánticos, las palmas del aficionado tienen que multiplicarse para callar a la afición local, evidentemente más numerosa, y que todo ese apoyo llegue a los suyos.
La temporada pasada llegamos a vallecas con la ilusión del ascenso, bien colocados en la tabla, esperanzados por sacar algo positivo de un campo muy dificil ante un rival directo por el sueño de vernos de nuevo en primera. Hoy lo hacemos (lo hacen los que allí estarán) con la necesidad de sacar algo para conseguir la supervivencia del club, para mantener la categoría que, como mínimo, debemos disputar, para seguir luchando por el objetivo de poder volver a hacer desplazamientos masivos la próxima temprada a lugares cercanos como Vallecas, Valladolid o (ojalá) Ponferrada, pero no tan cercanos como Guijuelo o Zamora.

Hoy debemos dar, no un pasito más hacia la salvación, si no mil pasitos más, los mil que darán todos los que a estas horas seguro ya están tiñendo el barrio madrileño de dos colores: el blanco y el negro.

HALA UNIÓN!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario